Érase una vez, en la ciudad de
Huacho, una pequeña niña de cabello risado y cachetes rosados, de nombre Yesenia,
con grandes sueños de superación, pero también con grandes limitaciones económicas;
fue empleada doméstica, vendedora de arroz, y cargadora de sacos de papas, trabajos
que son dignos de admirar, pero son parte de un pasado que, hoy en día la congresista
por Áncash, entre llantos dice prefiere no recordar.
Sin embargo, la pobreza en la
que vivía jamás limitó sus ganas de crecer, eso se ve reflejado mirando su hoja
de vida, aquella que presentó ante el JNE para poder postular al congreso en el
2016 y la que hasta hace unas semanas atrás, era tan cuestionado, fue directora
de Rena Ware, Gerente general de Dniurs Spa, también de Transporte y Turismo Veval,
en distintos años.
Pero el problema llega para Ponce
cuando se “descubre” una posible falsedad de documentos, en los que se ven
implicados los “últimos años de su educación secundaria”, una denuncia que no
sólo desestabilizó la tranquilidad de la legisdora, si no que la puso en el ojo
de la tormenta.
Un depósito de s/.10 000.00
soles al director que expidió su certificado de colegio, transacción que ella
niega hasta el día de hoy , pese a haber indicios que aparentemente la
culparían. Una lista de docentes y compañeros fantasmas que figuran en las
actas de evaluación integral de 4to y 5to de secundaria de Yesenia Ponce. (que
tampoco existen en los archivos oficiales del Ministerio de educación), con “alumnos”
que no registran existencia alguna en Reniec, y los pocos “profesores” que se
logró ubicar, o no ejercen la docencia, o dicen no haberla conocido.
Ella no tiene recuerdos de una
fiesta de promoción, porque la pobreza en la que vivía no le permitía darse el
lujo de participar en esa celebración, y mucho menos tener tan siquiera una sola
foto que “demuestre” por lo menos que llegó a pisar ese colegio, y para su mala
suerte, su memoria tampoco la ayuda, porque al preguntarle por alguno de sus
profesores o compañeros, ni ella misma los recuerda.
Lo sorprendente llega, cuando
entre llantos confiesa haber tenido que barrer y limpiar su colegio para evitar
que le cobren las mensualidades ¿MENSUALIDADES? SÍ, así como leen, pese a vivir
en pobreza extrema, “estudió en un colegio privado”, colegio que cobraba en ese
tiempo s/.22.00 soles mensuales según indica,al que ella tuvo que verse obligada a estudiar
porque le quedaba más cerca.
Pero eso no es todo, hay otros
grandes talentos de Yesenia Ponce que hay que rescatar, yo diría que uno de
ellos es su gran imaginación, resulta que además de congresista, también es
escritora, y que pronto (hasta finales de año), como lo prometió, estaría
publicando un libro llamado “YESABEL”;
que relata la pobreza en la que vivió, el dolor, pero también los sueños y su
valentía. Me queda claro, que lo de “cuenta
cuentos” le cae muy bien.
No sé si a ustedes les produjo
lo mismo que a mí, pero me causó repulsión ver en televisión nacional a Yesenia
Ponce negarlo todo llorando, diciendo que es víctima de una confabulación en su
contra por una venganza, quizá por ser mujer o por ser pobre, porque ella
asegura seguir siendo “pobre, pero de
corazón”, a estas alturas, estoy totalmente de acuerdo con ella.
A mi parecer, no basta pedir
disculpas públicas a todo el país, y sobre todo a la población ancashina que le
dio su respaldo con su voto, porque esta historia nos deja a todos con un sin
sabor y una realidad que no podemos negar, y es que pese a las pruebas siguen
siendo un saludo a la bandera, y un claro ejemplo de ésto, es que este caso, ya
se encontraba en investigación en la comisión de “ética parlamentaria” del
congreso y éste lo archivó por votación mayoritaria de sus integrantes.
Y ahí va, quizá una vez más un
llamado de atención a nuestros legisladores, no es posible que se siga
blindando a congresistas con denuncias tan graves como éstas y a pesar que no ser
dueña de la verdad, ni pretender serlo con este post, sí exijo como ciudadana
que esta clase de investigaciones deban tomarse con más severidad.
Para mí, éste es el resultado
de un congreso que conforma comisiones como la de “ética parlamentaria”, cuyo
objetivo es “prevenir” actos contrarios a la misma, investigar y resolver las
denuncias que se formulan con total objetividad, pero cuyos resultados son
ineficaces, porque esta comisión es
conformada por los mismos congresistas, y al ser multipartidaria se
presta a que los niveles de transparencia y parcialidad en las investigaciones
estén siempre en tela de juicio, como se diría “otorongo no come otorongo”.
y casos como estos, hay varios…pero mientras el blindaje sea el bastón
de muchos parlamentarios, se seguirá haciendo lo que se quiera, y como siempre,
nosotros, los ciudadanos somos los más perjudicados.
